.

Umbanda



La Umbanda es una religión brasileña, espiritualista y magista. Se basa en el culto a las divinidades y trabajos espirituales, sin dejar de adorar a Dios.1

La Umbanda incorporó los nombres Yorubas de las divinidades, su teogonía (conjunto de divinidades de un pueblo), su teofanía (aparición o revelación de una divinidad), su cosmogonía (teoría de la fundación del mundo) y su androgenesía (ciencia que estudia el desenvolvimiento físico y moral de la especie humana), al igual que contenido de religiones de naciones africanas como Congo, Angola, Guinea, etc.

 

Origen

A fines del siglo XIX existían en Río de Janeiro varias modalidades de culto derivadas de las creencias africanas traídas por los esclavos y transmitida oralmente a través de varias generaciones que se habían desvirtuado y mezclado con hechicería, provenientes de Portugal.

Sus valores religiosos fundamentales son ancestrales y fueron heredados de culturas religiosas anteriores al Cristianismo. La cultura afroblasileña inició un sincretismo entre el catolicismo, los cultos afros, los cultos nativos, la doctrina espirita kardecista, las religiones orientales (budismo e hinduismo) y también de la magia, pues es una religión magística por excelencia. Dentro de sus templos, la magia negativa es combatida y anulada por las entidades que en ellos se manifiestan incorporando en sus mediúms. De los formadores de las bases de la Umbanda surgieron sus cuatro corrientes religiosas:

Primera corriente
Formada por los espíritus nativos que vivían antes de la llegada de los extranjeros conquistadores. Esos espíritus ya conocían el fenómeno de la incorporación de los médiums, pues ya era practicado por el chamanismo en sus ceremonias. Ellos ya creían en la inmortalidad del espíritu, en la existencia del mundo sobrenatural y en la capacidad de que los “muertos” interfirieran en la vida de los encarnados. También acreditaban en la existencia de divinidades asociadas a aspectos de la naturaleza y de la creación divina. Tenían un panteón al cual temían, respetaban y recurrían siempre que se sentían amenazados por la naturaleza, por los enemigos o por el mundo sobrenatural. También creían en la existencia de espíritus malignos y de demonios infernales sin la elaboración de la religión cristiana.

Segunda corriente

Los cultos africanos, sin contacto con los nativos brasileros, tenían estas mismas creencias, solo que más elaboradas y mucho mejor definidas. Sus sacerdotes practicaban rituales y magias para equilibrar las influencias del mundo sobrenatural sobre el mundo terrenal y también para equilibrar las personas. Creían en la inmortalidad de los espíritus y en el poder de ellos sobre los encarnados, llegando a crear un culto para ellos (el culto de egungun de los pueblos nigerianos). También adoraban a los ancestrales a través de ritos elaborados y que perduran, pues son uno de los pilares de sus creencias religiosas. Su cultura era transmitida oralmente de padre para hijo, en la forma de leyendas, preservando conocimientos muy antiguos como la creación del mundo, de los hombres y hasta eventos análogos al diluvio bíblico. La Umbanda heredó de los cultos de nación afro su panteón divino, que era pontificado por un Ser Supremo y poblado por divinidades que eran sus ejecutores junto a los seres humanos, así como sus auxiliares divinos que lo ayudaba en la concretización del mundo material.

Tercera corriente
Formada por los kardecistas, que incorporaban espíritus de indios, de ex-esclavos negros, de orientales, etc. Crearon la corriente denominada “Umbanda Blanca”, en los moldes espiritas, pero en la cual aceptaban la manifestación de caboclos, pretos-velhos y niños/as. Esta corriente puede ser descripta como un medio-término entre el espiritismo y los cultos nativos y afros, pues se fundamenta en la doctrina cristiana, pero venera valores religiosos heredados de los indios y negros. No abre sus cultos con cantos y tambores, pero sí con oraciones a Jesús. Sus miembros se identifican como “Espiristas de Umbanda”.

Cuarta corriente
Dentro de la Umbanda, el uso de la magia blanca o magia positiva se tornó parte de la religión, siendo imposible separar los trabajos religiosos espirituales puros de los trabajos espirituales mágicos.

El sincretismo religioso, en el que la religión católica abasteció de imágenes que, colocadas en altares, facilitaron el proceso de transición de los católicos hacia la Umbanda.
 








Matpec - Hosting Argentina, Registro de Dominios, Diseño Web

Alta Gratis en Buscadores



Aláàfia Se a Ni




=> ¿Desea una página web gratis? Pues, haz clic aquí! <=