.

La Tristeza de los Orisas III

Él dice que no se desanimen, pues, si pocos realmente son los que los comprenden, aquellos que si lo hacen, no miden esfuerzos para diseminar esas verdades divinas.

Cierren los ojos y vean, que asimismo con mucha idiotez y bobada relacionada y hecha en nuestros nombres, mucha luz y amor también están siendo sembrados, regados y cosechados por manos de serios y puros trabajadores en éste a veces triste pero bendito planeta Tierra.

Esos verdaderos hijos de fe que luchan por una Umbanda seria, sin los absurdos que por ahí ocurren, esos que mucho más allá de "apenas" prestan socorro espiritual, siembran las semillas del amor dentro del corazón de millares de personas.

Esos que pasan por encima de las dificultades materiales y de las presiones espirituales, realizando un trabajo magnífico, atendiendo millares de humanos más también millones en el astral, construyendo verdaderas "Bases de Luz" en la costra donde la espiritualidad y la religiosidad verdadera se irán a manifestar.

Esos que realmente nos comprenden y nos buscan dentro de su corazón espiritual pues ahí es donde el verdadero cielo reside y existe.

Esos increíbles hijos de Umbanda que no colocan las responsabilidades de la vida de ellos en nuestras espaldas y asimismo entienden que todo depende exclusivamente de ellos mismos.

Esos fantásticos trabajadores anónimos sueltos por Brasil, que honran y exaltan a Umbanda de alegría, haciendo a la Hija más nueva de Olorum brillar y sonreír...


Cuando Oxalá se calló
 los Orixás estaban cambiados. Todos Ellos tenían sus esperanzas recuperadas, realmente entendieron que si pocos los comprendían, grande era el trabajo que estaba siendo realizado, y tal vez de aquí a algún tiempo, muchos otros se juntarían en ése ideal. Y aquello los alegró tanto que todos comenzaron a asumir sus verdaderas formas, que son de luces fulgurantes e indescriptibles. Y desde allá, desde el plano celeste, brillaron y se derramaron en amor y compasión por la humanidad.

En Aruanda, los Caboclos, Pretos Velhos y Crianças, lo mismo hicieron. Largaron todo, también se recompusieron y manifestaron su Esencia de Luz, su Humildad y Sabiduría comulgando con la Bendición de los Orixás.

En la Tierra, Bahianos, Marineros, Boiaderos, Ciganos y todos los Pueblos de Umbanda, sonreían. Aquellas luces que venían desde lo alto los saludaban y bendecían sus abnegados y difíciles trabajos. Una alegría y bienaventuranza increíbles invadieron sus corazones. Largaron las armas. Apenas sonreían y se abrazaban. El Cielo los bendecía...

Una acción de los Orixás nunca queda limitada, pues es Divina, alcanzando así, a todo y a todos. Y allá, en el Bajo Astral, aquellos guardianes y guardianas de la Ley de las Tinieblas también fueron alcanzados por las Luces de Ellos, Los Señores del Cielo.

Largaron las armas, las capas, y lavaron sus sufridas almas con aquel Baño de Luz. Lavaron sus corazones, lastimados por tanta idiotez dicha y cometida en nombre de ellos. Exús y Pombas Giras, en aquel día fueron tocados por el amor de los Orixás, y con certeza, aquello daría fuerza para muchos más milenios de luchas insaciables por la Luz. Millares de espíritus fueron retirados del Bajo Astral, y por la vibración de los Orixás pudieron ser encaminados nuevamente a la senda que lleva al Creador.

Y en la materia toda la Humanidad fue bendecida. A los ignorantes que piensan que los Orixás pertenecen a una única religión ó a un pueblo de tradición, una llamada de alerta. Los Orixás aman a la Humanidad entera y por todos miran cariñosamente.

Aquella noche que tenía todo para ser una de las más terribles de todos los tiempos, se tornó Bendición en la vida de todos. Desde el Cielo hasta la Tierra, desde la izquierda hasta la derecha, las Egrégoras de Paz Y luz se dieron las manos y comulgaron de aquel Regalo Celeste, viniendo directamente desde el Cielo, la Morada Celestial de los Orixás.

Ustedes, Hijos de Umbanda, ¡Piensen bien! No transformen la Umbanda en un campo de Guerra, donde los Orixás son vistos como "armas" para Ustedes arreglar sus cuentas terrenales. Mucho menos se olviden del amor y la compasión, llaves de acceso al misterio de cualquiera de uno de Ellos. Umbanda es simple, es puro sentimiento, alegría y razón. Acuérdense de eso...

En cuanto a todos aquellos, que luchan por una Umbanda seria, clara y verdadera, independiente de la línea seguida, recuerden las palabras de Oxalá dichas allá arriba.

No se desanimen con aquellos que los critican, no flaqueen por aquellos que no tienen ojos para ver el brillo de la verdadera espiritualidad.

Recuerden que Ustedes también inspiran y exaltan a los Orixás de alegría y esperanza.

A todos, que luchan por la Umbanda en esta Tierra de los Orixás, éste texto es dedicado.

Hónrenlos. Sean Luz, ¡Así como Ellos!







Matpec - Hosting Argentina, Registro de Dominios, Diseño Web

Alta Gratis en Buscadores



Aláàfia Se a Ni




=> ¿Desea una página web gratis? Pues, haz clic aquí! <=